Primeras publicaciones de Patricio.

Pipo paperas.

Aparece a finales de los años ochenta, en el suplemento de historietas de La Jornada, Histerietas, dirigido por Magú, y en donde colaboraban El Fisgón, Helguera, Rocha, Ahumada, Luis Fernando, el propio Magú, desde luego, y los jóvenes discípulos del Fisgón, integrantes del Colectivo Ñiqui Ñaqui original: Abraham Cruzvillegas, Damián Ortega, Victor Gatell y Patricio.
En la saga de Pipo Paperas el cuentacuentos, fueron biografiados personajes de la ciencia, el arte y la filosofía, de manera muy, pero muy poco ortodoxa.


En el camino.

Motivada por la lectura del libro de Jack Kerouac, On the road ( En el camino), surge esta historieta también en las páginas de las Historietas. En el camino, serie particularmente grata para su autor, conjuga su pasión por el dibujo, por los viajes y por lo inesperado.

Peripecias

Peripecias aparece semanalmente, durante cinco años, en el suplemento infantil La Jornada Niños. Gracias a esta tira cómica infantil, el autor pudo ahorrarse muchos años de sicoanálisis.

La cocina de Don Chepino.

El personaje de Don Chepino, guarrísimo y peladísimo cocinero, aparece por primera vez en las páginas de La Jornada de Oriente. Revive y se revitaliza en las páginas de la revista El Chahuistle, y reaparece en las del Chamuco. Definitivamente, Don Chepino no es un personaje para estómagos ni paladares delicados.

Tiempos Modernos.

Esta historieta surge de la nada en la revista El Chamuco. En Tiempos Modernos el autor se fusila el título de la magna obra de Chaplin, y explora las situaciones cotidianas desde ángulos inesperados y oscuros. Influído por la lectura de los libros de Paul Auster, el autor convierte esta historieta en su espacio predilecto de experimentación gráfica y temática.

Kika y Pinpón.

La anciana y bonachona Kika, y su pendenciero sobrino Pin Pón, narco de profesión, son personajes de la vida real. Durante una visita a Lagos de Moreno, Jalisco, tierra de los ancestros de Antonio Helguera ( celebérrimo cartonista de La Jornada), éste nos contó de la existencia de Kika y Pinpón, quienes tiempo atrás habían habitado la casa vecina a la de su familia. Las aventuras, auténticas, eran tan increíbles, que no hubo más remedio que transformarlos en personajes de ficción.

Todos somos gallegos

Que se puede decir de los gallegos que no se haya dicho ya. Nada. Mejor ahí les van unos chistes...

Pequeño Vulgarousse Ilustrado.

Segundo libro del autor ( y todo indica que último), sufrió del prurito y falta de sentido del humor de los directivos de Larousse. Recién salido del horno, despertó la furia de los ya mencionados editores de diccionarios, mismos que amenazaron con demandar a Editorial Grijalbo y al autor del Vulgarousse, si no retiraban el libro y le cambiaban de nombre.
Ante tan contundentes argumentos, el libro fue retirado, rebautizado como El Verdulier, pequeño diccionario del verdulero, y confinado a las bodegas de Grijalbo, en donde guarda el sueño de los justos.

Los Miserables

Los Godínez, Analfalberto, Eutanasia, la agüela Hipófisis y el pequeño Bilimbique, vieron su primera luz en El Chamuco.  Estos personajes, miserables consuetudinarios, fueron creados especialmente para la nueva revista que el maestrazo Rius, El Fisgón, Helguera, José Hernández y Patricio perpetraron luego de ser arrojados de su anterior publicación, El Chahuistle. Luego de todo tipo de aventuras, y de experimentar cualquier variedad de sub e infra empleos, los Godínez parieron un libro: el sexenio de Los Miserables, sobrevivieron a la muerte de El Chamuco, y actualmente se ganan la vida haciendo sus gracias en las páginas del diario Milenio.

Hombre Man, el hombre Hombre.

Único super héroe auténticamente tercermundista. Aldegundo Menchaca, acordeonista del conjunto grupero Los Pasteles Azules, decide tomar la justicia en sus propias manos, y hacer de Caosópolis un lugar mejor para sobrevivir. Sus andanzas justicieras son también publicadas en las páginas de Milenio

 

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